PSICOFONIAS Y LAS VOCES DE LOS MUERTOS
Aquellas mujeres empezaron a grabar con un magnetófono supuestas voces de seres fallecidos. Hacían una pregunta. Obtenían, supuestamente, una respuesta.Hace tiempo ya que investigué este caso. Unos siete años. Cómo ya he referido lo que pienso sobre las psicofonías en post anteriores, me contentaré con incluir este video del suceso para ampliar el relato escrito ya hace años atrás.
¿Existen? ¿Son voces de muertos? Definitivamente no. Existen al menos tres explicaciones al fenómeno:
1. Fraudes deliberados
2. Sonido ambiental intruso
3. Meras interpretaciones de voces captadas a la distancia.
Las voces siempre están fuera de contexto. Y las supuestas respuestas se adecuan siempre a las expectativas del que graba. En este caso en particular, el sonido de fondo, ambiental, de una radio sintonizada entre dos estaciones es el detonante para confundir esta interferencia intrusa con “algo más”.
Si escuchan atentamente cuando pregunto (no podrán decir que me comporté con cinismo ni escepticismo en la reunión, sino todo lo contrario, lo veía probable aquello):
“A Ignacio, si estás por ahí, o a quien esté con vos, si nos podés dar un tipo de señal o lo que sea…”
De fondo, en la radio sintonizada entre dos estaciones, se escucha “Me llamaron”. Lo que más tarde las mujeres interpretarían como una respuesta desde el Otro Lado, pero que solamente provenía de la radio.
En todo siempre pasa lo mismo. El ser humano busca del caos formar cierta coherencia. Y ello ocurre con las psicofonías o “las voces de los muertos” que tanto entusiasma a los investigadores del misterio.
ACLARACION SOBRE EL CASO
Aquellas mujeres estaban dolidas por el homicidio de uno de sus familiares. Lo hallaron, como se ve en el fotograma que incorporo aquí, en su propia casa. Es algo que difícilmente alguien pueda hacerle frente, y todo método de respuesta que llene ese sentimiento de pérdida seguro es bienvenido.No es esta ni nunca lo fue una crítica a ellas. Tampoco me creo conocedor de todas las verdades sobre el planeta. Simplemente, como he venido haciendo, ofrezco mi opinión y las evidencias que tengo sobre un tema en particular.
Reconozco que no soy nadie para refutarles nada, y me disculpo si así ellas consideran que yo he actuado.
Simplemente en mi contexto actual de conocimientos aquello no es compatible ni posible.
Pero admiro que en lugar de rezar o buscar apoyo en sacerdotes o psicólogos, hayan experimentado. Porque buena o mala, siempre en la experimentación podemos saber si algo es correcto o no lo es.
Sólo hay que ajustar el ojo. Y en este caso, el oido.




