LA HISTORIA DE NATASCHA KAMPUSCH



La limusina frena violentamente. El chofer acata la orden de detenerse. Los vidrios polarizados impiden ver quien está dentro. Pero alguien observa el tránsito de una niña de no más de 10 años.

Minutos después el coche vuelve a arrancar y se pierde por las calles de Austria.

Un hecho que no tendría importancia, hasta que el 2 de Marzo de 1998 la niña es raptada. Empieza la agonía de su padre. No ceja jamás en su empeño por encontrarla.

Así pasan los años: ocho años. Hasta que aparece un día, en 2006, como por arte de magia. Se ha fugado de sus captores. Y ha podido volver a reunirse con su padre.

Pero la niña trae consigo una amarga historia que nunca podrá o querrá contar: ¿qué pasó en aquellos ocho años de cautiverio?


¿QUE PASO CON NATASCHA KAMPUSCH?

La niña se llamaba Natascha Kampusch. Tras su aparición empezaron a tejerse muchas teorías. Pero la más aceptable fue que había sido secuestrada para una red de pedófilos poderosos.

Las sucesivas y misteriosas muertes de personas que investigaban el caso o que tuvieron cercanía con el mismo condujeron a los investigadores a aceptar como probable aquella teoría.

Pero el poder que emanaba aquella red perversa era superior a todo tipo de justicia e investigación: de modo que un pesado manto de silencio se cubrió en torno al suceso.

Pero la niña dijo, cuando la interrogaron, que su captor la llevó a un bosque para «dejarte en manos de los otros». Pero ellos, ("los otros") alertados por la trascendencia del secuestro, no concurrieron.

CONCLUSION

Inicié este post con lo que siempre he imaginado que puede ser el origen a un secuestro determinado. Un hombre seducido por una niña. Ordena secuestrarla. Y finalmente termina en sus reductos en alguna mansión o castillo a las afueras. Inaccesible para el resto. Víctima de las más insólitas perversiones.

Esto sucede en el mundo. No es una invención mía. Cambian las formas nada más. Sucede mientras escribo esto. No hay remedio. Es la consecuencia del poder desmedido que encuentra en la degradación de la inocencia una forma de placer.

En el caso de Natascha no quedan muchas dudas de que detrás de su secuestro hubo una red de pedofilia. Pero no cualquiera: una red con mucho poder, tanto para frenar una investigación inconveniente.




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