LA PIEDRA FILOSOFAL EN FOTOS: POR KAMALA-JNANA



La famosa Piedra Filosofal. Revelada. Finalmente. ¿O no?.

El autor de esta foto, y de las que están al final (donde se aprecian las operaciones que lo condujeron a la finalización de La Gran Obra), es Kamala-Jnana, mejor conocido como Roger Caro.

Aquel hombre usó el cinabrio en su estado más puro y un poco de KOH (potasa cáustica) para hacer el famoso "Solve et Coagula”.

Sin fuego, usando el calor del propio KOH, pasa por los niveles y colores de la obra, tal y como se aprecian en las fotos que están al final. De la putrefacción, pasa a la fase de vegetación , y luego, Albificación, Venus, Marte y el Sol, la piedra.

Según dijo Roger Caro con la piedra podía transmutar el plomo en oro.

Ahora bien, veamos en realidad lo que sucedió.












LAS ARTES DE UNOS POCOS

Roger Caro tuvo discípulos. Varios. Sin embargo, ninguno, siguiendo las detalladas instrucciones de su maestro, pudo emular las fases de la obra. Y los pocos que lograron llegar al final, separando correctamente el mercurio del cinabrio (para el que no sepa, el mercurio vulgar se extrae del cinabrio, pero los alquimistas antiguos cuando hablaron de mercurio no hacían referencia al vulgar, sino al filosófico), jamás pudieron hacer que sus piedras funcionaran.

Pasaban por todas las fases de la obra de Kamla-Jnana , llegaban al rojo de la piedra, pero aquella sustancia era inútil para transmutar nada.

En otras palabras, había algo que no encajaba en aquella obra muy fotografiada.

Al final, lo zanjaron como siempre: no funcionaba porque espiritualmente los discípulos no estaban aptos . Y con ello, una vez más, dejaban que el misterio corriera solo.

La realidad es que los productos son simples. Que si usan química, no entra en función nada metafísico.

De los alquimistas que consulté a lo largo de los años, entre ellos, uno brasilero, ninguno pudo lograr la obra. No querían, luego de años dele trabajar en sus matraces, decir que era un fraude, un defecto en si de la química, sino uno personal, de su propia espiritualidad.






CONCLUSION

¿Es posible que estemos en presencia de la auténtica piedra filosofal? No lo creo.

El hecho de que nadie haya podido dejar una traza de evidencia, ni emularla aun teniendo la “receta” a su disposición, me convence de que Roger Caro en realidad hacía un truco simple de teñir el metal en presencia de sus alumnos.

Por otro lado, si fuera cierto, indudablemente tener el atrevimiento de revelar el secreto del oro infinito le habría costado la cabeza.

Se mata a la naturaleza por oro, no dudo que lo hubieran matado a él por lo mismo.


Y lamentablemente esto es lo único que encontrarán con la alquimia: un infinito fraude de personas codiciosas por el oro y la salud eterna. Yo fui, durante un buen tiempo, uno de aquellos buscadores.